Cómo Evitar Que Te Roben La Energía

No importa cuánta gente desequilibrada y difícil haya, NOSOTROS – y sólo nosotros – somos responsables de nuestras energías y depende de cada uno de nosotros preservarlas y manejarlas de la mejor manera posible. Hay «pequeñas recetas», oraciones, baños, cristales y un arsenal de protección, que son válidos y eficientes hasta cierto punto. Porque quien no se responsabiliza de sus aventuras y desgracias siempre será vulnerable a las energías que le rodean.

¿Sabes por qué el otro te roba la energía? ¡Porque dejas la puerta abierta!

Y luego dices que es culpa del otro…

Un muy buen dicho: ¡el diablo no entra donde no está invitado!

Para ayudarnos a reflexionar, he hecho una lista de doce actitudes (¡y la lista es inmensa!) que nos DISPONEN de mucha energía vital. Una vez desvitalizado y sin protección es fácil para cualquiera acercarse y perturbar su equilibrio. A menudo sin ningún propósito importante…

Usa esta lista también para pensar por qué la prosperidad a veces se te escapa. La energía que se usaría para atraer el bien, la felicidad, el amor, el dinero, termina siendo gastada de manera inapropiada. ¡Revisa la lista y mira lo que hay que cambiar en tu vida!

  1. LA FALTA DE CUIDADO CON EL CUERPO Y LOS HÁBITOS.

El descanso, la buena nutrición, los hábitos saludables, el ejercicio físico y el ocio siempre se ponen en segundo plano. La prisa de la vida diaria y la competitividad de las grandes ciudades hace que acabemos descuidando aspectos básicos para mantener nuestra salud energética. Cuando nuestra salud física se ve comprometida, nuestra aura se vuelve resentida, se hace más pequeña y menos brillante, comprometiendo nuestro sistema de defensa energética. Los ejercicios físicos siempre son útiles para ayudarnos a movernos y eliminar la energía estática. Las personas que son dependientes de químicos tienen verdaderos embotados en su aura y esto los predispone a todo tipo de acoso espiritual y vampirismo energético.

  1. PENSAMIENTOS OBSESIVOS.

El pensamiento gasta energía y todos sabemos esto: pasar por un problema cansa más que un día entero de trabajo corporal. El que no tiene control sobre sus pensamientos y esto es, por cierto, un mal del hombre occidental, se convierte en un esclavo de la mente y termina gastando mucha energía. Pensamos tanto que no queda vitalidad para tomar una actitud concreta y, lo que es peor, alimentamos aún más el conflicto.

No sólo debemos estar atentos al volumen de los pensamientos, sino también a su calidad. Los pensamientos positivos, éticos y elevados nos recargan, mientras que la negatividad y el pesimismo consumen energía y atraen más negatividad a nuestras vidas. Nota: pensando que has resuelto el problema… Casi siempre la respuesta es «no». Así que, cambia tu actitud.

Relájate, usa música suave y dale el problema al universo para que lo resuelva. Incluso si esto sucede sólo por unos minutos. Durante ese tiempo tu mente estará descansando. Cuando la mente está en silencio permite que tu intuición, tu ángel guardián, Dios, el Yo Superior o lo que sea que creas, te hable y te traiga inspiración y creatividad y esto se invierte en más energía. Mis estudiantes tienen 2 horas a la semana para hacer esto, el resultado es muy bueno. ¡¿Que privilegio, no?!

  1. SENTIMIENTOS TÓXICOS.

Si sufres un shock emocional o sientes una intensa ira, puedes estar seguro de que al final del día estarás simplemente agotado energéticamente. Junto con la ira, has quemado altas dosis de tu energía personal. Imagina ahora un ser que alberga resentimiento y dolor, a veces durante años. ¿De dónde crees que viene el combustible para alimentar tan densos sentimientos? No es de extrañar que muchas de estas personas estén estancadas y no sean prósperas, después de todo, la energía que alimenta el placer, el éxito y la felicidad se gasta manteniendo los sentimientos negativos.

El miedo gasta energía, la culpa también, la ansiedad ya descompone la vida. Por otro lado, los sentimientos positivos y elevados como la amistad, el amor, la confianza, el desapego, la solidaridad, la autoestima y sobre todo la alegría y el buen humor recargan nuestra energía y nos dan fuerza para emprender proyectos y superar obstáculos.

  1. PARA HUIR DEL PRESENTE.

Mi abuela solía decir: quien lo hace una vez y lo hace mal, 3 veces va, 3 veces viene. Y con ella aprendí que cuando no estamos enteros en algo perdemos mucho tiempo, mucha energía…

Donde pongo mi atención pongo mi energía. Es una tendencia frecuente del ser humano pensar que en el pasado las cosas eran más fáciles: «¡qué buenos tiempos aquellos! Tanto los nostálgicos, que se aferran a los placeres del pasado, como los que no pueden olvidar los traumas y desastres de tiempos pasados, están poniendo sus energías en el pasado.

Por otro lado tenemos a los soñadores o aquellos que viven en una eterna expectativa del futuro, poniendo en él su felicidad y realización. Vivir en el tiempo pasado o futuro significa que hay poca o ninguna energía en el tiempo presente. Y es sólo en el presente que construyes tu vida. El pasado y el futuro dependen únicamente de su momento presente. Uno que siempre vive en el momento equivocado no tiene una dosis de energía en sus manos para protegerse de las energías y los lugares densos.

  1. LA FALTA DE PERDÓN.

Una vez en un curso de ANJOS el profesor dijo: ¿sabes por qué es tan difícil perdonar? Porque necesitamos SER EMPATICOS, saber ponernos en el lugar de la otra persona, saber CON-PREVENIR!

Perdonar significa dejar ir. Dejar ir los resentimientos, las penas, la culpa. Dejar ir lo que pasó y sólo mirar hacia adelante y vivir el presente. Cuanto más perdonamos, menos equipaje interior llevamos y gastamos menos energía en alimentar las heridas del pasado. Más que una regla religiosa, el perdón es una actitud inteligente de quien busca vivir bien y quiere sus caminos libres y abiertos a la felicidad. Quien no sabe perdonar a los demás y a sí mismo se vuelve «energéticamente obeso», llevando cargas del pasado y esto requiere mucha energía.

  1. MENTIRA PERSONAL.

Todos mentimos a lo largo de nuestras vidas y sabemos cuánta energía se gasta después para sostener la mentira y casi siempre terminamos siendo atrapados. Imagina ahora cuando «tú eres la mentira». ¡¡Cuánta energía gastamos para mantener a los chicos, las poses, las actuaciones que no son auténticas!! Estamos educados para jugar roles y no para ser nosotros mismos. La buena chica, el macho, la víctima, la madre extrema, el valiente, el padre enérgico, el mártir, el intelectual, la lista es enorme. Cuando somos nosotros mismos la vida fluye y todo sucede con muy poco esfuerzo. No ocurre lo mismo cuando queremos desempeñar un papel que no es el nuestro.

  1. VIVIENDO LA VIDA DEL OTRO.

¡Afe Maria! Eso es vampirismo. ¿Quieres alejarte de mí? Hágalo conmigo o con alguien a quien quiera…

Nadie vive solo, a través de las relaciones interpersonales evolucionamos y nos realizamos. Pero tienes que tener un sentido de los límites y también saber cómo madurar tu individualidad. Este equilibrio que trae un sentido de límite y respeto por uno mismo y por el espacio del otro nos protege y recarga energéticamente. Aquellos que se ocupan de la vida del otro, sufriendo sus problemas e interfiriendo más de lo recomendado, terminan sin tener la energía para construir su propia vida. El único premio, en este caso, será la frustración. Cuando interferimos en la vida de los demás, nos mezclamos con el karma negativo del otro y lo traemos a nuestras vidas.

  1. …Y PROYECTOS INACABADOS.

Un cerebro sano AMA-AMA principio, medio y final. Nuestro cerebro ama lo nuevo, los comienzos, juega y disfruta del medio, los caminos, los cambios, y está APAIXADO por el fin de los ciclos. Porque viene un sentimiento de alegría y superación, pero también la expectativa de un nuevo comienzo, un nuevo NUEVO, un desafío para aprender y crecer, superar …

El desorden afecta a las personas de una manera muy negativa, causando confusión mental y emocional. Un truco muy bueno para los períodos de confusión es limpiar la casa, los armarios, los cajones, el bolso, los documentos y todo lo que merece una buena limpieza. A medida que ordenamos y limpiamos los objetos, también ponemos en orden nuestras mentes y corazones. Puede que no resuelva el problema, pero nos ayuda mucho y trae un gran alivio.

Otra forma muy eficiente de perder energía es no terminar las tareas. Cada vez que, por ejemplo, ves esa blusa de punto que no has terminado, inconscientemente te dice: «¡No has terminado conmigo! ¡No acabaste conmigo! ¡Y eso desperdicia una tremenda cantidad de energía! O terminas definitivamente la blusa o te deshaces de ella y asumes que no vas a terminarla. Lo importante es tomar medidas.

El desarrollo del autoconocimiento, la disciplina y la determinación hará que no se invierta en proyectos que no se terminarán y que sólo consumirán tiempo y energía.

Y recuerden, el desorden y la suciedad son grandes direcciones para las energías densas y desarmoniosas.

  1. EL DESAPEGO DE LA NATURALEZA.

La naturaleza es nuestra mayor fuente de alimento energético y, además de nutrirnos, también nos limpia de energías estáticas y desarmoniosas. El hombre moderno, que vive y trabaja en lugares a menudo enfermos y desequilibrados, se ve privado de esta maravillosa fuente de energía.

La competitividad, el individualismo y el estrés de las grandes ciudades agravan este cuadro y favorecen el vampirismo energético, donde todos aspiran y son absorbidos por sus energías vitales. Intenta, siempre que sea posible, estar cerca de la naturaleza. También puedes llevarlo a tu casa o a tu lugar de trabajo. Además de ser un gran recurso decorativo, las plantas humanizan los ambientes, nos calman y absorben energías negativas y contaminantes.

  1. PEREZA, POSTERGACIÓN, NEGLIGENCIA.

Uno de los pecados capitales, la pereza es el antónimo PERFECTO de la espiritualidad, de todo proceso de transformación, la EVOLUCIÓN.

Y la falta de objetivos en la vida. Este punto no requiere muchas explicaciones: la negligencia con su vida también denota la negligencia con sus dones y potencialidades y, especialmente, con su energía vital. De lo que no te ocupas, alguien viene y se lo lleva. El resultado: más pereza, suavidad, sueño…

  1. FANATISMO.

Un poco de viento sopla por: «¡Oh Dios mío! ¡Hay mala energía aquí!» Alguien te mira: «Dios mío, está tan celosa de mí». De todos modos, todo es mal espíritu, todo es energía maligna, todo es algo del otro mundo. A estas personas fanáticas y sugestionables también les encanta seguir a «maestros y gurús» y poner la responsabilidad de su destino y felicidad en ellos. Es fácil, fácil manipular a la gente así y no sólo en términos de energía, sino también en relación con la cuenta bancaria!

  1. LA FALTA DE ACEPTACIÓN.

Gente enfadada con la vida y consigo misma, que no acepta su vida tal como es, que rechaza y hace poco uso de lo que tiene. Estos individuos viven en constante conflicto y fuera de su eje. Y porque no valoran y toman posesión de sus tesoros – porque todos tenemos dones – son fácilmente «robables».


Lo importante es aprender a aceptar y agradecer todo lo que tenemos (no confundirlo con el alojamiento). Cuando agradeces y aceptas estás en un estado vibratorio tan positivo que la intuición y la creatividad se despiertan. Entonces surgen las posibilidades de transformar la vida para mejor.

2 comentarios sobre “Cómo Evitar Que Te Roben La Energía

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