Los Rosacruces

«Los Rosacruces, una venerable Fraternidad cuyas doctrinas, que inspiraron a los más antiguos filósofos, siguen siendo un misterio para quienes son indignos de conocerlas. No les critico su discreción». 

Lord Edward Bulwer-Lytton. Rosacruz La Antigua y Mística Orden de la Rosacruz (AMORC), es una Orden tradicional e iniciática que, desde hace siglos, perpetúa de forma oral y escrita el conocimiento que le han transmitido los sabios del antiguo Egipto, los filósofos de la Grecia antigua, los alquimistas de la Edad Media, los esclarecidos pensadores del Renacimiento y los más eminentes espiritualistas de la época moderna. 

La Antigua y Mística Orden de la RosaCruz, que también se denomina “Orden de la Rosa-Cruz A.M.O.R.C.”, fue conocida en otro tiempo con el nombre en latín “Antiquus Arcanus Ordo Rosae Rubeae et Aureae Crucis”. 

No es una religión, ni un movimiento político, ni tampoco es una secta. De acuerdo con su divisa “La mayor tolerancia dentro de la más estricta independencia”, no impone ningún dogma, sino que propone sus enseñanzas a todos aquellos que se interesan por lo que el misticismo, la filosofía, la religión, la ciencia y el arte, pueden ofrecer a la humanidad para su regeneración física, mental y espiritual. La A.M.O.R.C. es la única entre todas las organizaciones filosóficas y místicas que tiene el derecho de utilizar la RosaCruz como símbolo. 

Este símbolo, que no tiene ninguna connotación religiosa, se compone de una cruz dorada con una rosa roja en el centro. La cruz simboliza el cuerpo del hombre y la rosa el alma que se desarrolla gradualmente, evolucionando al contacto con el mundo terrenal. Los miembros de la Orden llevan actualmente el nombre de “Rosacruces”. Se encuentran en todos los países donde la Orden puede ejercer libremente sus actividades. 

La palabra “Rosacrucismo” designa la filosofía que siguen todos los miembros de AMORC. Como esta filosofía está basada en enseñanzas que asocian a la vez el estudio de las leyes terrenales y cósmicas, el Rosacrucismo se presenta bajo la forma de una filosofía práctica que toma en consideración la dualidad del hombre; es decir, el hecho de que es cuerpo y alma, sustancia y esencia. 

Por esta razón, un Rosacruz puede ser calificado como “místico” en el sentido puro y noble del término, ya que considera que es posible dirigir su vida, a condición de conocer las leyes que la rigen y de saber cómo utilizarlas para su bienestar físico, mental y espiritual. 

En cuanto a la expresión “Rosa-Cruz”, designa el estado de perfección que el Rosacrucismo permite alcanzar a largo plazo. Este estado es pues, al que aspira todo Rosacruz, y el misticismo es el camino que ha elegido para acceder a él, no es una religión, ni un movimiento político, ni tampoco es una secta. 

AMORC – Historia de la Orden «El Adepto sólo se comunica plenamente con otro adepto. Alrededor de él hay un círculo sagrado al que sólo tienen acceso los Elegidos. La Fraternidad de Vidas Consagradas acoge en su seno a todos aquellos que son dignos, excluyendo a los que por sí solos se excluyen». Elbert Hubbard. Rosacruz Es necesario recordar al examinar la historia rosacruz, que siempre implica dos aspectos. El primero se refiere a las leyendas y a los relatos alegóricos que los Rosacruces han transmitido de forma oral en el transcurso de los siglos. 

El segundo está constituido por la exposición cronológica de sucesos auténticos avalados por los documentos de los archivos. Las obras que versan sobre la historia rosacruz son extremadamente numerosas. Sin embargo, muchas son especulativas y relatan hechos inexactos, ya que sus autores los han malinterpretado o han querido hacer gala de originalidad. 

En el curso de los tres últimos siglos son muy escasas las obras consagradas al esoterismo, al misticismo, y a la historia, que no mencionen la existencia de la Orden de la Rosa-Cruz y la influencia que ha ejercido en todas las épocas. Siempre ha sido objeto de numerosos estudios y muchos autores contemporáneos continúan interesándose en su pasado tradicional e iniciático. 

En nuestros días, con excepción de algunos libros de consulta que se complacen en reproducir información errónea o voluntariamente tendenciosa, la mayor parte de los diccionarios y de las enciclopedias más conocidas y reputadas proporcionan información aceptable al respecto. 

Las enciclopedias Larousse, Alpha y Omid figuran entre las que dan una mejor interpretación de la expresión «Rosacruz» con explicaciones satisfactorias sobre AMORC. El Origen de AMORC La tradición rosacruz hace remontar el origen de AMORC a las antiguas escuelas de los misterios de Egipto, hacia el año 1500 antes de la era cristiana, bajo el reinado del faraón Thoutmosis III. 

Su organización, propiamente dicha, se fija en el 1350 a.C., bajo el reino de Amenhotep IV, más conocido con el nombre de «Akhenaton». A este ilustre místico es a quién debemos la primera religión monoteísta de la historia conocida. Desde Egipto, la Orden se propagó por Grecia, Roma y la Europa medieval y Oriente. 

En el transcurso de los siglos, se la ha conocido con diversos nombres, algunos de ellos velados intencionadamente, pero las enseñanzas que perpetuaba permanecieron inalterables, y su fin siguió siendo participar, directa o indirectamente, en el progreso de las artes, las ciencias y la civilización en general. En el siglo diecisiete es cuando alcanza su mayor renombre después de la publicación de un manifiesto titulado «Fama Fraternitatis», cuya paternidad ha sido atribuida erróneamente a Valentín Andreae (1584-1654). 

En realidad, este manifiesto constituyó uno de los elementos preparatorios del resurgir cíclico de la Orden que después de 108 años de actividad pública, entra en un período equivalente de inactividad para retomar, 108 años más tarde, un nuevo ciclo de actividad. 

Christian Rosenkreutz En algunas tesis dedicadas a la historia rosacruz, se menciona a un personaje llamado “Christian Rosenkreutz” como su fundador, deduciéndose por tanto que la Orden de la Rosa-Cruz apareció en el siglo catorce. Esto es un error. En realidad, cuando se acercaba el momento de proceder en un país al resurgimiento de la Orden, se tomaban ciertas disposiciones para la publicación de una proclamación anunciando la apertura de una «tumba», en la que se encontraba el «cuerpo» de un Gran Maestro C.R.C., con raras joyas y manuscritos, que permitían a los autores del descubrimiento proceder al despertar de la orden para un nuevo ciclo de actividad. 

Este anuncio era alegórico y las iniciales «C.R.C» no designaban a una persona real. Eran un título simbólico que han recibido algunos dirigentes en la Orden. Por tanto hay que considerar al legendario Christian Rosenkreutz desde la perspectiva de estas explicaciones. 

¿Qué es la A.M.O.R.C.? 

AMORC es una Organización fraternal, cultural y educativa sin fines de lucro, que se encuentra presente en más de 100 países del mundo. Sus miembros pertenecen a todas las razas, credos, culturas y profesiones. 

AMORC se divide, de acuerdo al idioma, en catorce jurisdicciones internacionales denominadas Grandes Logias, las que editan las enseñanzas Rosacruces en trece idiomas: inglés, español, francés, sueco, danés, finlandés, noruego, holandés alemán, italiano, griego, portugués y japonés. 

Adicionalmente ya se están principiando a editar en polaco, checo, eslovaquio y húngaro. En la actualidad el Fráter Christian Bernard, de nacionalidad francesa, es la máxima autoridad de la Gran Logia Suprema de AMORC, ocupando el tradicional cargo de Imperator de la Orden.  

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