HERMES, EL DIOS TOT TRES VECES GRANDE

Hermes Trimegisto es la denominación griega del dios egipcio Tot l. La identificación es temprana: ya Heródoto (ll, 3), dice ‘Templo de Hermes’ para referirse a un templo de Tot. Hacia finales del s. III a.e. ya es un hecho común; en el decreto de la piedra de Rosetta  Tot es el ‘Hermes grande grande’ que ayuda a Horos a reconquistar el delta. 

Cicerón, en fin, a mediados del s.  a. e., designa como quinto Hermes a «aquél que es adorado en Feneo (Arcadia), del que se dice que mató a Argos y por ello huyó a Egipto, donde enseñó a los egipcios las leyes y la escritura: los egipcios lo denominan Theúth y llaman de la misma manera al primer mes del año

El Tot egipcio Tot era el dios local de Hermópolis del Delta (Bajo Egipto, XV Nomo), donde se le honraba bajo una de sus formas, la de ibis, que sirvió para escribir su nombre: Dhwtj. De allí pasó a Hermópolis Magna, en el XV Noma del Alto Egipto, la actual AI-Ashmunein , donde su culto se desarrolló y persistió hasta época romana; aquí adoptó el carácter de dios primordial del que surge la Ogdóada  sobre la colina primigenia de Hermópolis. 

Y desde Hermópolis pasó a integrarse en sistemas teológicos diversos: se le identifica con la luna, y como tal, es el señor del tiempo, calculador del tiempo de vida, señor del destino y, por extensión, corazón de Ra, es decir, su pensamiento . En la cosmogonía de Menfis se convierte en una hipóstasis de Ptah, en concreto, su lengua, la palabra creadora lO. 

En el mito de Osiris desempeña un papel fundamental en el tribunal supremo de Ra, la Enéada, encargado de arbitrar en el conflicto que opone a Horus y a Set- Tifón por la sucesión de Osiris, es el gran escriba de la Enéada, al tiempo que el encargado de hacer cumplir sus designios: se convierte así en el señor de la Maat, la personificación del orden universal y del equilibrio cósmico que debe hacer triunfar .

Lengua de Ptah, palabra divina, escriba de la Enéada, Tot fue considerado sobre todo como el poderoso patrón de los escribas, señor y creador de la escritura y, por extensión, creador de todas las ciencias y las artes que dependen de la escritura y que están asociadas a los templos: la magia, la medicina, la astrología y la alquimia

El Hermes griego El Hermes griego coincide con Tot en algunos de los rasgos esenciales: es el heraldo de los dioses y, en consecuencia, el intérprete de la palabra ; es el Hermes-logos que aparece, sobre todo, en el estoicismo: para Crisipo  los distintos dioses no son sino distintas denominaciones de un solo y único Dios, que se denomina Mercurio «porque son potestad suya la razón (lógos), la medida, el orden y la ciencia». 

A ello hay que añadir las especulaciones estoicas sobre el lagos creador: la razón divina demiúrgica que se extiende por toda la naturaleza y de la que la razón humana no es sino una parcela efímera, el lógos demiurgo de la materia sin cualidad, lo activo de la naturaleza . El estoicismo preparó el camino para que en la época helenística se asumiera fácilmente la doctrina de un Hermes- Tot palabra de Dios, o Dios mismo, al tiempo que intérprete de la revelación. Es Hermes Trimegisto

Trimegisto El epíteto Trismégistos proviene seguramente del título egipcio de Tot: aa aa, grande grande, es decir, grandísimo, que, desde el tiempo de Tolomeo IV Filópator (-0 a. C.) se traducía al griego con el superlativo repetido tres veces: mégistos kai mégistos kai mégistos; sólo falta abreviar la fórmula mediante el prefijo tris (tres veces) para dar Trismégistos, el tres veces muy grande, o, como en los papiros mágicos: 

Trismégas Hermés . Pero no sólo se trata de una cuestión gramatical: en la teología egipcia abundan las especulaciones sobre el dios triple que es uno, por ejemplo, en uno de los himnos a Amón del papiro de Leiden, se dice: «tres son todos los dioses, Amón, Ra y Ptah. Ninguno existe que les sea comparable. 

Aquel que, en tanto que Amón oculta su nombre, que es Ra por su cara, su cuerpo es Ptah» . Además, la trinidad Amón-Ra-Ptah puede ser concebida bajo la forma de un cuarto dios, precisamente TotHermes: en el templo tolemaico de Opet en Kamak, se alaba a Tot, «el dos veces grande, el señor de Hermópolis», por ser «el corazón de Ra, la lengua de Ptah y la garganta de aquél cuyo nombre está oculto (Amón)>>. En resumen, no es descartable que el mismo epíteto del Trimegisto sea testimonio de la dialéctica entre la unicidad de Dios y sus manifestaciones múltiples, tan típica de la religión egipcia y que heredará el hermetismo

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