De acuerdo a las investigaciones realizadas por varios expertos, el estudio de la biblia y por supuesto, la demonología moderna, el Diablo, es el mal encarnado y la antítesis de Dios.

Pero lo que muy pocos saben es que junto con él, cabalga otro ángel caído. Pocos conocen a este oscuro demonio, ya que sólo se ha dado a conocer una sola vez, cuando el rey Salomón convocó a Satanás con la ayuda de un anillo mágico que Dios, le había otorgado.

Para quienes son seguidores religiosos y se apegan a la Biblia, no existe otra verdad más que lo que ahí dice, es decir, que para ellos, es la última palabra de Dios, No obstante, lo que estás personas a menudo ignoran es que, se han excluido innumerables historias de las páginas del sagrado libro a lo largo de los siglos.

Los escritos externos, conocidos como textos apócrifos, han introducido eventos épicos completos con varios demonios y deidades. La historia que estoy apunto de contarles, era, hasta el día de hoy, una historia perdida.

En el Testamento de Salomón, el demonio Abezethibou se presenta como una amenaza hostil a Dios y a cualquiera que decida seguirlo. Sin que el profeta lo supiera en ese momento, Abezethibou fue uno de los demonios contra los que luchó Moisés, el mismo que convenció en secreto al faraón para que se revelara con Moisés en el Libro del Éxodo.

Abezethibou gobierna algunos segmentos del inframundo, frustrando el beneficio de Dios en cada oportunidad y de todos los demonios hostiles que causan estragos en el mundo, Abezethibou demuestra ser un enemigo particularmente astuto.

Abezethibou es un ángel caído…

Cuando Abezethibou habla con Salomón, confiesa que es especialmente hostil porque no es sólo un demonio, sino un ángel caído.

Antes de sus días de demonio, Abezethibou alababa a Dios junto con el resto, viviendo en el primer Cielo, al que según él, le llaman Amelouth. Sin embargo, después de su caída, dijo que empezó a vivir en la Tierra, desfigurado y vengativo, llegó a ser conocido como «el Demonio del Mar Rojo».

Dejó el Cielo con el demonio, Belcebú

Cuando Belcebú dejó el Cielo, no estaba solo. En el Testamento de Salomón, Belcebú le explica a Salomón que, durante la caída, Abezetíbou, partió junto con él. Enfadado y vengativo, Abezetíbou se convirtió en un demonio de la Tierra después de su caída.

El Demonio del ala roja

Abezethibou es un demonio con una sola ala roja, ya que tomó una forma mutada después de su descenso del Cielo. Al irse, Abezethibou no tuvo la misma suerte que Belcebú. Para evitar que cayera, los otros ángeles se agarraron desesperadamente a Abezethibou, tomándolo de una de sus alas. Pero en lugar de sujetarlo, lamentablemente la arrancaron de su cuerpo. Fue debido a esto que, Abezethibou se convirtió en una criatura de una sola ala de color rojo oscuro.

En el infierno, él gobierna sobre el Tártaro

Belcebú le explica a Salomón que en el Infierno se utiliza un tipo de jerarquía no organizada. Abezethibou juega un papel fundamental en esta jerarquía, incluso viviendo en su único hogar en el mundo de los demonios, el abismo griego del Tártaro.

El Tártaro sirve como mazmorra para castigar a las almas malvadas y como jaula para albergar a los desterrados Titanes.

Es un poderoso y persuasivo hechicero

Cuando Abezethibou explica sus malas acciones al rey Salomón, se retrata como astuto y rapaz. Se jacta de su brujería y magia, afirmando ser muy superior a Moisés en todos los sentidos. El antiguo ángel incluso tiene el poder de cambiar las ideas a su favor.

Abezethibou también es un maestro de hacer milagros, maravillas y señales, y puede prestar sus poderes a otros.

Convenció al faraón de que ignorara a Moisés.

Uno de los principales logros de Abezethibou es hacer miserable la vida de Moisés. En el Testamento de Salomón, Abezethibou afirma que él fue la fuente de la angustia y la confusión que Moisés encontró en el Libro del Éxodo de la Biblia.

El demonio confiesa que fue él quien endureció el corazón del faraón contra Moisés, catalizando a Moisés para liderar un éxodo y convenciendo al gobernante de seguir su camino.

Abezethibou se describe a sí mismo a Salomón como un adversario hostil a Moisés, incluso diciendo que es mejor en «hacer maravillas y señales«. Abezethibou se alegra de antagonizar a los seguidores de Dios debido a su intenso odio a Dios mismo.

Ayudó a los magos.

En el Libro del Éxodo, Jannes y Jambres afirman ser hechiceros y magos. La pareja realiza la misma magia que Moisés mostró previamente al faraón, en un intento de probar que Moisés era falso. Pero el relato de Abezethibou en el Testamento de Salomón afirma que estos dos magos tuvieron un poco de ayuda del exterior.

Abezethibou le dice a Salomón que él fue quien les ayudó en su brujería. Cuando pidieron ayuda contra el hacedor de milagros de Dios, Abezethibou estuvo allí para prestar sus poderes.

Cruzó el Mar Rojo con los egipcios

Como principal adversario de Moisés, Abezethibou afirma que no perdió la oportunidad de seguirlo a través del Mar Rojo. Cuando Moisés huyó con los israelitas a través de las aguas separadas, Abezetíbou dice que fue tras él, llamando al faraón para que lo siguiera.

Cuando el Mar Rojo se cerró sobre Abezethibou y el ejército del faraón, Abezethibou quedó atrapado en una columna de aire. un demonio finalmente levanta a Abezetíbou y su columna de las profundidades de las aguas y lo lleva al Rey Salomón.

El rey es poco amable; después de confirmar la identidad de Abezetíbou mediante una rápida entrevista, Salomón lo condena a apoyar la columna que sostiene su templo hasta el final de los tiempos.

Salomón añade un segundo demonio a su columna

Según la historia, el rey Salomón envía al demonio Efipas a llamar a Abezethibou. Juntos, Efipas y Abezetíbou levantan el pilar gigante en el aire. Salomón los ata ahí debajo del pilar para siempre.

En respuesta, los dos demonios dejan a Salomón con un críptico presagio: ellos sostendrán el pilar mientras Dios viva, pero el día que lo dejen caer, el mundo entero llegará a su fin.

Belcebú afirma que Abezethibou regresará

Cuando el rey Salomón se acerca a Belcebú y le pregunta por Abezetíbou, el demonio revela que conoce muy bien a Abezetíbou. En esencia, le dice a Salomón que no se preocupe por el demonio menor. Belcebú explica que Abezetíbou se levantará de nuevo para provocar su caos cuando le plazca y le asegura al rey que él se muestra según su propia voluntad.

Abezetíbou y la Vía Láctea.

Cuando Abezetíbou y Efipas son atados a un enorme pilar por el rey Salomón, el aspecto del mismo recibe una descripción única: cuando levantan el pilar, parece estar suspendido en el cielo por el viento.

El pilar le da al cielo un color opaco para que pueda ser visto a simple vista. para algunos, esta podría ser una historia de origen de la Vía Láctea.

Abezethibou sólo aparece en el Testamento de Salomón.

De momento, Abezethibou sólo existe en el Testamento del rey Salomón. En esta escritura apócrifa, se enumera el poder influyente del demonio en la historia de los israelitas. Abezethibou arroja luz sobre la historia del Éxodo, afirmando que influenció al faraón y ayudó a los enemigos de Moisés.

Sin embargo, el relato de Abezethibou contradice las escrituras cristianas. En la literatura cristiana, fue Dios y no un demonio, quien endureció el corazón del faraón contra Moisés y su pueblo.

Yo Soy, El DoQmentalista y esto fue: Abezethibou, El Demonio Perdido